A ti, que te has hecho tan importante por mí en tan poco tiempo. Hemos roto los tópicos. Hemos construido una amistad, poco a poco, desde la distancia. Pero, no por ello, menos fuerte ni menos sincera, ni menos importante. Una amistad que me hacía desear llegar a casa, empezar hablando de cualquier cosa, y terminar hablando de otra totalmente diferente, para terminar hablando (para qué negarlo) siempre de lo mismo... Y con una sonrisa tonta ante el ordenador. Nos unió un sentimiento en común. Y, día a día, los atardeceres llenos de risas hasta llorar, y de conversaciones profundas, me llenaban y me dejaban con ganas de más, de continuar al día siguente. Siempre tenemos cualquier cosa que contarnos. Des de cómo ha ido el día, hasta ciertos números, que hemos comido fresas con nata, nuestro futuro verano, canciones que nos hacen soñar, cosas nos pasan por la cabeza y que nadie entiende. De repente, sin darme cuenta, te fui cogiendo más y más cariño. Me encantaría poder verte más veces. Pero, de momento, no cambio para nada estas tardes en que me haces olvidar el día agotador que he pasado, y el nuevo día agotador que se me viene encima. Me animas cuando estoy mal, y me haces irme medio atontada después de una conversación, para terminar riendo sola a media cena y que mis padres me miren francamente mal. Si les contara...
Gracias por hacerme reír estúpidamente, emocionarme, desear vivir aquellas experiencias. Suspirar, pensando que, cualquier día, lo que está escrito, puede hacerse realidad. Ansiar recibir aquel e-mail, abrirlo rápidamente o morir de las ganas de hacerlo pero tener que aguantarme para que la gente no me pregunto que qué hago con cara de boba ante la pantalla del portátil. Convencerme de los sueños se hacen realidad, que no es algo que diga todo el mundo para convencerse de que hay que luchar, no; es real. Que nunca hay que rendirse. Que vale la pena.
Si contáramos los golpes de teclado, los "Jaajjajajaja" infinitos, la de veces que he mirado la pantalla y visto que hemos escrito lo mismo, a la vez, y he estallado en carcajadas... Sumado a las veces que me acuerdo de ti, sea por Los Juegos del Hambre, o por cualquier 15 que se cruza en mi camino, cada vez que escucho "I'll be"... Cualquier cosa de mi alrededor, que me recuerde a ti... De verdad, no terminaría nunca.
Te recuerdo que tenemos varias cosas pendientes. Entre ellas, un verano de ensueño, grabar un vídeo con risas aseguradas, un mal momento para alguien con quien nos crucemos por la calle, y para el taxista que pase cerca del Camp Nou... Además de un par de asesinatos sin importancia.
En fin, resumidamente, te diría un GRACIAS, junto a un TE QUIERO, SANCHU.
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